24 de marzo de 2014

Ciclo de Cocina: 7 variedades de pastas y un pastel de fresas

En la Suecia rural, todavía prevalece la tradición de quedar en casa de amigos para disfrutar de 7 sorters kakor, 7 variedades de galletas/pastas de té caseras, idealmente acompañadas por otros dulces como tartas y rollos de canela.



En este taller elaboraremos nada menos que, justamente, 7 variedades de galletas caseras que son fáciles de hacer y sabrosísimas. A base de mantequilla, harina y azúcar, se añade según gusto: chocolate, coco, almendras, mermelada de frambuesa...

Y para hacer el bufete más completo, prepararemos también el verdadero clásico del verano sueco: la tarta de fresas frescas. Elaboramos la base y un relleno con un toque de creme fraiche para añadir frescor a la crema de vainilla de toda la vida, y lo decoramos con nata montada y fresas.

Precio: 25 euros/sesión
Incluye: Todos los ingredientes, receta, bebidas
Horario: 19-21h
Lugar: Fes-te Farinetes, c/ Galileu 42, bajos
Último día para inscribirse: 31/3

17 de marzo de 2014

Un menú completo a base de patatas y hortalizas

El miércoles 12 de marzo volvimos a la cocina para la segunda sesión de cocina nórdica. Íbamos armadas - de peladores porque este día habíamos propuesto a los participantes hacer un menú completo a base de patatas y hortalizas y unos cuantos kilos de tubérculos esperaban para ser pelados.


Patatas, zanahorias, chirivías y remolachas, esta sería la base de nuestra cena este día. Alimentos básicos tanto en la cocina nórdica como en la cocina española, pero a la vez con unas maneras muy diferentes de preparación. Todas las hortalizas eran frescas y ecológicas y desprendían un olor auténtico al ser pelados que nos invitaba a probarlos de forma cruda también. ¿Alguna vez has probado la chirivía o la remolacha cruda? Si no, ¡prúebalas! En palitos, a modo de snack - están muy ricas y el sabor puro de la hortaliza se aprecia.

Pelamos y cortamos, pelamos y cortamos - y llenamos dos bandejas de horno de colores y olores increíbles. Y al horno iban, mientras preparábamos el entrante, los rårakor, crepes de patatas suecos. En el tercer horno ya se estaba cociendo el postre, que poco a poco nos iba dejando el olor a pastel de patata y limón. Un pastel además apto para celiácos ya que llevaba almendra molida en lugar de harina.

 



En un 'tres i no res' estábamos preparadas para sentarnos y disfrutar de nuestro menú de tres platos: de primero, rårakor con caviar, creme fraiche i cebolla cruda picada. De segundo, patatas y hortalizas al horno, algunas con mantequilla y otras con aceite y semillas de amapola, acompañadas por una típica salchicha sueca. Y de postre, para rematar, pastel de patata y limón.




Muchas de nuestras cocineras nos comentaban que hasta ahora sólo habían usado o probado la chirivía en un caldo, y comerla preparada al horno había sido todo un hallazgo. La remolacha al horno también sorprendía gratamente. Y según nos han explicado, ¡este fin de semana familiares y amigos de nuestras cocineras ya han probado las delicias de patatas a lo nórdico!