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25 de febrero de 2015

Curso de Cocina 11/3: Danish Butter Cookies

 
 
Las ‘Danish Butter Cookies’ son un clásico de la cocina danesa, hasta el punto de ser un producto estándar de los supermercados de todo el mundo. Pero no os dejéis engañar por las coloridas latas de galletas, nada tienen que ver con unas buenas galletas caseras.

En este taller haremos dos clásicas de las cajas de galletas: las rosquillas de vainilla, ‘vaniliekranse’, y los pretzels con azúcar granulado, y además probaremos dos tipos enriquecidos, uno con chocolate y otro con avellanas.

Acompañaremos nuestras galletas recién hechas y crujientes con una buena taza de té o café, como en cualquier típica merienda danesa.

Precio: 25 euros
Incluye: Todos los ingredientes, receta, bebidas, degustación
Hora:  19.30h
Lugar: Fes-te Farinetes, c/ Galileu 42, bajos
Último día para inscribirse: 9/3
Inscripciones: cuinanordica ( @ ) gmail.com

6 de febrero de 2015

Fastelavnsboller - Bollos de Cuaresma

Los bollos de Cuaresma, fastelavnsboller en danés y noruego, semlor en sueco, son los pasteles más típicos de esta época del año en los países del norte. Las recetas varian un poco según paises, regiones, gustos - y ganas y tiempo. La receta que os explicaremos aquí es la versión 'sofisticada' de los bollos daneses. Requiere de un poco de tiempo y paciencia ya que la masa que se utiliza es una masa tipo hojaldre y se trabaja en frío. Pero el resultado a nuestro parecer vale la pena!


En danés la masa se conoce como wienerdej, masa vienesa, que según se dice es una adaptación danesa de una masa original de Viena del siglo 19. La masa se hace con levadura fresca y abundante mantequilla, y una vez acabado el proceso de plegar la masa, tendrá 27 capas. En las panaderías danesas encontraréis una gran variedad de pasteles, wienerbrød (pan de Viena), hechos con esta masa. Varían las formas y los rellenos. Para hacer los bollos de Cuaresma, además de la masa, también haremos una crema pastelera y un relleno de mazapán.

Vamos a por ello!

Bollos de Cuaresma (fastelavnsboller), 20 bollos

Masa (wienerdej):

40 gramos de levadura fresca
250 ml de agua muy fría
200 ml de huevo (clara y yema) muy frío
75 gramos de azúcar
15 gramos de sal
625 gramos de harina de fuerza muy fría

Para envolver:
625 gramos de mantequilla fría

Desmenuzar la levadura en un bol y añadir agua, huevo, azúcar, sal y harina. Amasar rápidamente, lo justo para juntar la masa. Dejar la masa sobre harina abundante. Poner la mantequilla entre papel de horno y aplastarla y trabajarla con la mano o el rodillo para conseguir cierta flexibilidad. Formar un cuadrado de 15x15 cm. Poner el cuadrado de mantequilla en medio de la masa fría y aplasta ligeramente para juntar masa y mantequilla. Estirar la masa por encima de la mantequilla para encerrar esta. Golpear la masa un poco para conseguir que la mantequilla llegue hasta el borde de la masa (sin que se rompa la masa). Espolvorear harina por encima y por debajo y extender la masa hasta conseguir un rectángulo de 30x60 cm.
1ª vuelta: remover el exceso de harina y doblar en tres partes. Dejar la masa en la nevera 15 minutos antes de seguir.
2ª vuelta: extender la masa fría con un poco más de harina hasta conseguir otro rectángulo de 30x60 cm. De nuevo quitar la harina excesiva y doblar en tres partes. Volver a meter la masa en la nevera 15 minutos (o más si es necesario)
3ª vuelta: extender la masa fría con un poco más de harina hasta conseguir otro rectángulo de 30x60 cm. De nuevo quitar la harina excesiva y doblar en tres partes. Ahora tiene 27 capas.
Dejar la masa en la nevera hasta preparar los bollos. (si la dejas durante un tiempo más alargado, conviene taparla con filme para que no se reseque).


Crema pastelera:

50 gramos de azúcar
Vainilla de una rama
40 gramos de maizena
500 ml de leche entera fresca
50 gramos de yema de huevo (aproximadamente 2 yemas según el tamaño del huevo)

Mezclar bien azúcar, vainilla y maizena y añadir 100 ml de leche. Batir bien. Añadir las yemas y batir. Llevar el resto de la leche con la vaina de la vainilla a ebullición en una olla. Cuando bulle, añadir la mezcla de maizena y huevo y batir intensamente hasta que la crema empiece a espesar (no tarda mucho). En seguida, verter la crema a un recipiente frío y poner filme directamente encima de la crema para evitar que se acumule agua condensada encima de la crema. A continuación, meter en la nevera para enfriar.
Puede ser una buena idea preparar la crema antes de empezar con la masa para que haya tiempo para enfriarla.

Relleno de mazapán:

150 gramos de mazapán crudo a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar
60 gramos de agua

Mezclar mazapán y azúcar en un bol y amasar bien con las manos. Añadir el agua poco a poco, evitando que se hagan grumos. Amasar hasta conseguir una masa uniforme.

Preparar los bollos

Extender la masa en una masa enharinada hasta que tenga 4 mm de grosor. Cortar cuadrados de 10x10cm con un cuchillo bien afilado. Poner un poco de relleno de mazapán en el centro de los cuadrados (puedes usar una manga pastelera o una cuchara). Cerrar los bollos haciendo tocar las puntas de la masa y apretando ligeramente para juntar la masa. Dejar los bollos con la junta hacia abajo en una bandeja de horno con papel. Los bollos crecen mucho así que conviene dejar un buen espacio entre bollo y bollo! Cubrir y dejar reposar 1 hora.



Hornear en un horno precalentado a 190 grados durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. Dejar enfriar completamente.

Montar los bollos

500 ml de nata para montar
mermelada de frambuesa de calidad (o frambuesas frescas)
azúcar glacé

Cortar los bollos hasta la mitad con un cuchillo de sierra. Batir la crema fría con una batidora para conseguir una crema más aireada. Verter a una manga pastelera. Batir la nata y ponerla en una manga pastelera con boquilla de estrella. Abrir el bollo, poner primero algo de crema pastelera, después una o dos cucharaditas de mermelada de frambuesa y por último la nata montada. Espolvorear con azúcar glacé por encima del bollo - y ¡a disfrutar!


Los bollos están mejor el mismo día. Si no puedes prepararlos desde el principio justo antes de servir, puedes dejar los bollos preparados encima del papel de horno, cubrirlos y guardarlos en la nevera hasta que los necesites. En este caso los pones directamente al horno precalentado. Si no te gusta el mazapán o si prefieres una versión un poco más ligera, puedes obviar este relleno.

24 de octubre de 2014

Crónica visual del curso de Pølsehorn & Pizzasnegle

1ª sesión de los cursos de otoño 2014. Una merienda-cena a la danesa hecha con mucho amor y cariño, muchas risas, y unos ingredientes de lujo.

















16 de junio de 2014

Maskeret blomkål - Coliflor disfrazada

La base de este plato es una coliflor entera, aunque no se ve y de allí el nombre. Más que nada parece una montaña de gambas, pero en realidad es un plato de verduras con un toque de marisco.

Hace unos 25 años (o más, lo llaman un plato de abuela) era un plato muy típico, a veces como parte de la comida servido con pan negro, o como entrante en un menu más completo. Yo tenía el plato completamente olvidado pero hace poco vi que mis padres se lo habían preparado y me entraron ganas de prepararlo yo también. Me entraba por los ojos, y también me llamaba la atención por ser un plato frío que puede apetecer incluso con la llegada del calor.

Y en casa nos ha gustado tanto que incluso hemos repetido varias veces, con más o menos comensales, como podréis ver en las fotos.



Coliflor disfrazada (2-3 personas)

1 coliflor entera
400 gramos de gambas cocidas y peladas
200 gramos de guisantes tiernos (frescos o congelados)
1 limón

Salsa rosa:
200 ml de mayonesa
200 ml de creme fraiche (o yogurt natural)
2 cs de ketchup
2 cc de límon exprimido o vinagre
2 cc de azúcar
Sal
Pimienta

Opcional: Tomates, pepino, huevo duro

Limpiar la coliflor y vaciar un poco el tronco, con cuidado para que no se rompa. Hervir la coliflor entera en agua ligeramente salada, unos 10-15 minutos. Vigilar que no se pase, tiene que estar hecha pero firme. Sacar del agua y dejar que se enfríe del todo. Si usas guisantes congelados, aprovechar el agua para descongelarlos pasándolos por el agua caliente un par de minutos.
Mezclar mayonesa, creme fraiche y ketchup. Añadir la mitad del limón o vinagre y del azúcar, sal y pimienta. Ajustar el sabor con más limón/vinagre, azúcar, sal y pimienta según gusto. La salsa tiene que tener ser ligeramente ácida y con gusto discreto pero notable a tomate.

Cuando la coliflor esté fría, colocar en un plato o bandeja grande, tiene que sobrar espacio alrededor. Verter la salsa rosa por la coliflor y extenderla por todos los lados. "Pegar" las gambas en la salsa, cubriendo toda la coliflor. Repartir los guisantes alrededor. Decorar con medias rodajas de limón y, opcionalmente, tomate, pepino y huevo duro.

Servir con un buen pan - y un buen vaso de vino blanco para un momento festivo.

Notas:
- la salsa se puede hacer como hacían las abuelas: exclusivamente con mayonesa. En este caso hará falta más limón o vinagre para conseguir el sabor deseado.
- en general puedes variar la proporción de mayonesa y creme fraiche según tu gusto, pero ten en cuenta que cuanto más creme fraiche (o yogurt), más líquida quedará y por lo tanto más difícil será que las gambas se queden pegadas a la coliflor.
- si sois amantes de los mariscos y/o la salsa rosa, acompaña con más gambas y salsa servidas aparte.
- si tienes poco tiempo para cocer y enfriar la coliflor, puedes cocerla en trocitos, reduciendo así el tiempo de cocción y el tiempo de enfriado.
- la indicación de número de comensales es para cuando se use de plato principal por ejemplo para cenar.

5 de junio de 2014

Grundlovsdag - el Día de la Constitución danesa

El 5 de junio es el día de la Constitución danesa, Grundlovsdag. Y este año la Constitución danesa cumple 165 años, aunque la revisión que está en vigor hoy en día data del 1953. Lo notable es que cada revisión que se ha hecho de la Constitución se ha firmado el 5 de junio desde la creación en 1849, manteniendo así la fecha señalada.

Ya te esperas que sea un gran día festivo, sabiendo como son los escandinavos con su amor a la patria, sus banderas y todo lo que le rodea. Pero no. En Dinamarca el Día de la Constitución no es ninguna fiesta popular y de hecho hoy en día ni siquiera es un día festivo. Aunque, curiosamente, las tiendas hacen horario de festivo, o sea que cierran. Pero la gente que trabaja en oficinas y demás trabaja, a no ser que su convenio diga lo contrario. Así que más que un día de fiesta popular, es un día que los partidos políticos aprovechan para hacer meetings y dar discursos sobre su visión de futuro del país.

Las banderas no faltan, eso sí, y Google por ejemplo ha recordado así el día en su versión danesa.


Y hablando de "gastronomía", lo que puedes estar seguro de encontrar en cada meeting, es indudablemente una cerveza fresquita, aunque la marca variará segúna la región en la que se celebra el meeting. Porque no todas son Carlsberg!

Cervezas artesanas de la fábrica Mikkeler. Foto: Ditte Valente

Skål!! Foto: Ditte Valente

15 de mayo de 2014

Varme hveder - bollos de cardamomo tostados

Dinamarca tiene un día festivo particular llamado el Día de Todas las Oraciones, Store Bededag en danés. El origen de este festivo radica en el siglo 17 cuando un obispo introdujo varios días fijos de oración, de los cuales hoy en día sólo se mantiene este. El festivo es un ejemplo en estado puro del pragmatismo nórdico: era importante ser un cristiano devoto y orar a Dios, pero igual de importante era ser un buen trabajador. Y si cada dos por tres había que ir a la iglesia para orar, pues menos se podía trabajar. Solución: algunos días del año se dedicarían a ser buenos cristianos exclusivamente y orar a Dios todo lo que se tenía que orar.

El día de oración se anunciaba la noche anterior con campanadas que indicaban que cualquier negocio debía cerrar, y que ya no se podía ni trabajar, jugar, viajar o tocar música. Había que acudir a misa, a tiempo y en buen estado (léase, sin haber bebido alcohol). Entre los negocios que debían cerrar estaban las panaderías, que por lo tanto no podían servir pan recién hecho durante el día de oración. Y de allí surgió la tradición de preparar unos bollos que se podían recalentar durante el día de oración. Estos bollos se conocen como hvedeknopper o simplemente hveder, de la palabra danesa de trigo, hvede y de la forma elevada y redondeada que tienen (un 'knop' es un bulto o un granito).

Son bollos sencillos de trigo, con un toque de cardamomo que les da aroma y gusto. Notable también es su forma ya que suelen ser cuadrados. Antes de comerlos, se recalienten hasta llegar a tostarse un poco, tal como se hacía antaño, incluso cuando estén recién hechos. El placer está en comer el bollo tostadito y calentito con mantequilla fría. Sencillo y riquísimo.

El Día de Todas las Oraciones no cae en una fecha fija sino el cuarto viernes después de Pascua, lo cual quiere decir que este año cae mañana viernes 16 de mayo. Hay que decir que con lo poco religiosos que somos la mayoría de los daneses hoy en día, nos cuesta un poco recordar cuándo cae exactamente pero en Dinamarca tenemos la suerte de poder contar con la ayuda de los panaderos para acordarnos de la fiesta ya que siguen preparando los bollos de trigo.
El mayor cambio que ha sufrido la tradición es que la mayoría comen los bollos ya la noche anterior al Día de Todas las Oraciones. Y vaya, que la mayoría no vamos a misa ni oramos. Pero bueno, eso no quita que sigamos disfrutando los bollos. Yo recuerdo de mi infancia ir a casa de mi abuela para cenar y tomar hveder tostaditos con mantequilla de postre o recena. Incluso cuando ya no vivía con mis padres iba a casa de mi abuela o de mis padres para comer los bollitos.









Nosotros este año nos hemos inspirado en la receta del conocido cocinero y panadero Claus Meyer. Usa una sencilla "masa madre" pero se puede hacer sin si no disponéis de tiempo - o paciencia para esperar ;-)

Varme hveder - bollos de trigo calientes

Ingredientes (20 bollos)

Masa madre
200 gr de harina de trigo
200 ml de agua
10 gr de levadura fresca

Mezclar los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea semi-liquida. Dejar reposar 24h en la nevera.

Masa para los bollos
250 ml de agua tibia
250 ml de leche tibia
20 gr de levadura fresca
2 huevos
15 gr (1 cs) de sal marina
50 gr de azúcar de caña
2-3 cc de cardamomo en polvo
500 gr de harina de trigo de fuerza
500-700 gr de harina de trigo panificable
50 gr de mantequilla blanda

Preparación

Mezclar agua y leche en un bol y disolver la levadura. Añadir huevos, sal y azúcar primero, y después cardamomo y la mayoría de la harina. Añadir la masa madre si tienes. Mezclar la masa bien, a mano con una cuchara plana o con la batidora, añadiendo más harina si hace falta. Añadir la mantequilla y amasar bien hasta que la masa se suelte del bol (unos 5-6 minutos a máquina).

Dejar reposar en la mesa 2 hora bajo un paño.

Pasar la masa a una mesa con harina. Enrollarla y dividirla en 20 piezas. Si no te cabe el rollo entero de masa en la mesa, divídelo en dos primero. De cada paquete formar un bollo redondo y ponerlos en una bandeja de horno con papel de horno. Tienen que estar muy cerca el uno del otro pero sin tocarse. Dejar reposar 2-3 horas en la mesa hasta que doblen su tamaño y se toquen.

Hornear durante 12-15 minutos a 220 grados. Dejar enfriar en la rejilla y separar.

Cortar por la mitad y tostar antes de servir. Servir con mantequilla salada fría.

Ideas
- Los bollos salen grandes. Si los prefieres más pequeños, divide la masa en raciones más pequeñas y reduce el tiempo de horneado un par de minutos.
- Si te gusta la mantequilla, puedes añadir 50 gr más a la masa.
- Puedes hacer bollos más ligeros si sustituyes la leche por agua.
- Puedes darle un toque a la mantequilla añadiendo un poco de canela y/o un poco de sal Maldon.
- Aunque la tradición prescribe comerlos con mantequilla, os podemos asegurar que también están muy buenos con por ejemplo mermelada, salchichón o queso.

25 de abril de 2014

Smørrebrød danés

Nada más volver de las vacaciones de Semana Santa, volvimos también a la cocina para la última sesión de nuestro ciclo de Cocina Nórdica esta primavera. El menú del día era salado y frío ya que íbamos a preparar smørrebrød, bocadillos abiertos al estilo danés.

El fundamento de los smørrebrød es un buen pan de centeno, o rugbrød en danés. Hay muchas maneras de preparar el pan de centeno, común de todas es que tardes un tiempo desde que empiezas hasta que puedas pegarle el bocado a tu pan casero, y por eso traíamos el pan hecho ya desde casa. Los panes de centeno en general llevan harina de centeno, harina de trigo, agua, sal, levadura (sea fresca o masa madre) y granos de cereales, normalmente de centeno. A partir de allí se puede jugar con muchos ingredientes como por ejemplo semillas de calabaza, semillas de lino, pipas de girasol, yogur, cerveza, zanahoria rallada, avena etc. Este día probamos dos variedades sobre la misma receta base: una con pipas de girasol, semillas de lino y de calabaza y granos de espelta, y otra con pipas de girasol, semillas de lino y granos de centeno.


Preparamos cuatro variedades de smørrebrød con complementos también hechos por nosotras: 
1) con roastbeef, salsa remoulade, cebolla frita, pepino y naranja
2) con jamón cocido, ensaladilla italiana y espárrago
3) con huevos, gambas, mayonesa, tomate, pepino, limón y eneldo
4) con patata cocida, mayonesa, tomate, pepino y cebollino

Aparte del pan, la gran triunfadora de la noche fue la salsa remoulade, que les encantó a nuestras cocineras.





14 de abril de 2014

Æggesalat - ensaladilla de huevo

Para Semana Santa, las mesas nórdicas se llenan sobre todo de platos de arenque y salmón, cordero al horno, patatas al horno (como las clásicas Jänssons Fristelse con nata y anchoa de las que os hablaremos en otra ocasión) - y huevos. Algunos lo llaman cariñosamente 'la fiesta del huevo' porque abundan en esta época del año cuando las gallinas tradicionalmente ponen más y porque era uno de los alimentos que no se podía tomar desde el inicio de la Cuaresma hasta la Pascua.

El huevo se presenta de muchas maneras: rellenas con caviar o salmón, acompañando al arenque, junto con gambas hervidas, en una salsa por ejemplo de mostaza o en ensaladillas como en esta receta que os traemos hoy.

Æggesalat, ensaladilla de huevo, es una ensaladilla vistosa por su color amarillo intenso con toques verdes. El curry le da el color amarillo así como el sabor característico que se acompaña por el color verde y el sabor fresco e intenso del cebollino. El punto dulce que tan bien acompaña al curry lo ponen los trocitos de manzana. Se sirve con un buen pan negro, un pan crujiente, knäckbröd, o entre dos rebanadas de un buen pan de molde. Puede ser un entrante de un menu más completo o una comida o cena sencilla.




Æggesalat - ensaladilla de huevo

Ingredientes (4 pers.)

4 huevos cocidos picados
cebollino (a gusto)
1/2 manzana cortada en trocitos
150-200 ml de creme fraiche
1 cs de mayonesa
1/2-1 cc de curry (o según gusto)
sal
pimienta recién molida

Preparación

Hervir los huevos hasta estar duros. Enfríarlos. Mezclar 150 ml de creme fraiche, mayonesa y cebollino y sazonar con curry, sal y pimienta según gusto. Añadir el huevo picado y la manzana picada y mezlcar todo bien. Añadir más creme fraiche si la ensaladilla ha quedado muy compacto. Dejar reposar 30 minutos en frío antes de servir. Decorar con cebollino y un poco de huevo duro.

Bon profit!

Trucos
- El cebollino se puede sustuir por cebolla picada muy finito y algo de perejil fresco.
- La manzana se puede obviar si no tenemos.
- Si quieres una ensaladilla más ligera de sabor, añades menos o nada de mayonesa.
- Acompaña con unas tiras de beicon crujientes para una versión de lujo
- Si no te gusta el curry, puedes probar con estragón o finas hierbas y cúrcuma para dar el color.

Nota de la autora:
La ensaladilla de la foto no lleva el cebollino mezclado con los huevos ya que a los más pequeños de la casa no les gusta. Es otra opción, pero recomiendo mezclarlo todo para repartir mejor el sabor del cebollino por toda la ensaladilla.

9 de abril de 2014

Jordbærkage - pastel de fresas con base de mazapán

Ya lo hemos dicho antes pero no pasa nada por repetirlo: la fruta estrella del verano nórdico es indudablemente la fresa: roja, reluciente, firme pero jugoso y sobre todo dulce. Como la temporada de las fresas aquí al sur es de primavera, pues toca disfrutar de las fresas ahora y de todas las maneras posibles.

Hoy os traemos la receta de la típica pastel de fresas que encontrarás en cualquier panadería o pastelería danesa durante los meses de verano. Un éxito seguro cada año - ¡a los daneses nos encanta este pastel! Quizá la mayoría lo suele comprar en lugar de prepararlo en casa, porque requiere de un poco de preparación y si te asalta el antojo, pues no da tiempo a prepararlo. Pero la versión casera no deja nada que desear a quien la prepara.

La base del pastel se conoce como mazarintærte. Es una masa hecha con mazapán, lo que le da mucho saber y cremosidad a la base. Una capa de chocolate negro añade un punto amargo e intenso al sabor del pastel, pero se contrarresta y se complementa por el sabor a vainilla de la crema pastelera y por la dulzura de las fresas.

El pastel se come ligeramente frío así que va ideal para el tiempo primaveral del que por fin podemos disfrutar. Nosotros acompañamos la inauguración de la temporada de terraza con este pastel y unos huevos de pascua, y ¡bien inaugurada que quedó!






 

Ingredientes

Base:
200 gr de mazapán
200 gr. de azúcar
200 gr de mantequilla blanda
3 huevos
50 gr de harina de trigo floja

Mezlar el mazapán con azúcar. Añadir la mantequilla poco a poco y amasar bien. Añadir los huevos uno por uno mientras bates la masa. Finalmente, añadir la harina y remover bien. Verter en un molde untado con mantequilla. 

Hornear 20-30 minutos a 170º C. Dejar enfriar completamente.

Mazapán casero:
Almendras dulces y azúcar en proporciones iguales

Escaldar y pelar las almendras (si tienen piel). Triturar las almendras con una trituradora hasta obtener un polvo. Añadir el azúcar y batir hasta que tengas un mazapán liso.

Crema pastelera:
4 yemas de huevo
3 cs. de azúcar
vainilla de 1 rama
3 cc. de maizena
3oo ml de leche entera

Mezclar las yemas, el azúcar, la vainilla y el maizena. Llevar la leche a bullir y añádela a la mezcla de huevos mientras bates. Verter la crema a la olla y hervir bien mientras bates. Dejar enfriar.

Decoracíon:
100 gr de chocolate negro para fundir
500 gr de fresas cortadas en mitades o cuartos

Preparación

1) Preparar la base
2) Preparar la crema
3) Cuando la base esté fría, fundir el chocolate a baño maría y repartir por toda la base. Dejar enfriar.
4) Cuando el chocolate se haya solidificado otra vez, repartir la crema pastelera encima. Decorar con las fresas cortadas. Preferiblemente, dejar reposar en frío una hora antes de consumir (pero los impacientes pueden empezar ahora).

Trucos
- La receta de la base sirve para hacer otros pasteles típicos de Dinamarca, como la mazarintærte clásica, cubierta por chocolate fundido o la nøddemazarintærte, una versión cubierta con chocolate fundido y frutos seco.

- La base se puede hacer el día anterior perfectamente. Mantiene la humedad sin problemas.

6 de marzo de 2014

Pandekager - Crepes a la danesa

El martes fue un día de muchos nombres: Mardi Gras, Martes de Carnaval, Fettisdagen, Laskiainen o Martes Blanco. Pero pocos sabrán que también se conoce como el Día del Crepe, o Pancake Day ya que es un nombre que se utiliza sobre todo en los países anglosajones. Común para todos estos nombres es la referencia a la comida que tradicionalmente se comía el martes antes de la Cuaresma: manjares calóricos y blancos para poder aguantar el tiempo que venía.

Leyendo sobre el Día del Crepe el martes, me entraron ganas de hacer crepes, o pandekager, como los llamamos en mis tierras, lo que viene a significar 'pastel a la sartén'. En Dinamarca los crepes suelen ser un postre, y se comen con azúcar, helado, mermelada, compota de fruta o melaza. A mí particularmente los crepes me traen recuerdos de domingos de cena dulce delante de la tele - el único día de la semana que en mi casa se permitía tanto cenar dulce como cenar con la tele encendida. ¡Todo un lujo! De pequeña, mi favorita era con helado (tricolor, aunque siempre intercambiaba el chocolate por la fresa con mi hermano) o mermelada, pero ahora la versión estrella para mí es con nutella, plátano y coco rallado. Aunque tampoco he rechazada nunca la versión sencilla con azúcar.


 

¿Te animas a hacer unos crepes caseros a la danesa? No es tan complicado y el resultado es delicioso. Lo más importante es tener una buena sartén antiadherente, una espátula larga y flexible y cocerlos a una buena temperatura medio-alta.

¡Manos a la obra!

Ingredientes

4 huevos
5 dl de leche
200-250 gr de harina de trigo
1 cc de sal
1 cc de azúcar
1 pizca de vainilla en polvo

Mantequilla para freir

Preparación

Batir bien los huevos y la leche. Añadir azúcar, sal y vainilla. Tamizar la harina y añadirla a la mezcla líquida poco a poco mientras bates. Batir hasta que no haya grumos. 

Derretir un poco de mantequilla en la sartén. Añadir masa a la sartén y repartirla bien moviendo la sartén. Dar la vuelta al crepe cuando este dorado y el lado visible de la masa se haya solidificado.

Servir calientes con mermelada, azúcar, helado, compota de fruta, nutella/nocilla, fruta confitada... lo que más os apetezca. Poner el relleno en medio del crepe y enrollar.


Trucos

  • La cantidad de masa por crepe y el número de crepes que salen de la receta dependerá de la sartén que utilices. La base de la sartén tiene que quedar cubierta por una capa fina pero opaca de masa.
  • No es necesario añadir mantequilla a la sartén antes de cada crepe. Cada 2-3 veces es suficiente si la sartén tiene superficie antiadherente.
  • La masa tiene que quedar ligeramente espesa y "pesada". Si queda aguada, es fácil que se rompa en la sartén, y se queda muy espesa, no se distribuirá bien.
  • Es normal que el primero salga un poco "raro". Ley de los crepes: el primero engrasa la sartén y te indica si la sartén está a la temperatura correcta para hacer el siguiente bien.
  • Para mantener los crepes hechos calientes mientras preparas los demás, puedes poner encima un plato del tamaño o un poco de papel de plata y un trapo de cocina, o los puedes meter en el horno a una temperatura baja.
  • Se puede sustituir una parte de la leche por cerveza para obtener un crepe más sabroso.
  • La versión de lujo de la masa lleva 50-100 gr de mantequilla derretida.  Da un crepe más cremoso. Si añades mantequilla a la masa, casi no necesitarás para freir.
  • La masa se puede preparar sin azúcar y usarse para hacer crepes rellenos de carne, queso, jamón...
  • Si te sobraran crepes, los puedes guardar en la nevera durante unos días perfectamente. ¡Fríos están muy buenos con un poco de azúcar!